Según la MTC, la primavera es el momento de expandirnos, de extendernos hacia afuera en todos los sentidos, de desarrollar raíces más profundas y de permanecer flexibles en el viento.

La primavera nos devuelve el impulso de ser nosotros mismos y de desarrollar todo aquello que es natural en nuestra esencia. Nos recuerda que es el momento de llevar a cabo nuestras habilidades, sueños y motivaciones. 

Si no podemos hacerlo, nuestra energía se estancará, nosotros mismos nos estancaremos, y aparecerá la frustración y la rabia… Y muchos otros síntomas asociados con la falta de circulación de energía y sangre: dolor, cefaleas, tics y temblores, contracturas, etc.

Para la Medicina Tradicional China cada estación está regida por un elemento, un órgano y una entraña. La primavera está regida por el Reino de la Madera, su órgano es el Hígado y la entraña asociada la Vesícula Biliar. 

Veamos las funciones de cada uno de ellos y cómo nos afectan cuando no están en equilibrio.

 

La Vesícula Biliar

La Vesícula Biliar almacena la bilis que es segregada por el Hígado y que será evacuada en los intestinos para secundar la función de digestión, fundamentalmente de las grasas.

Esta función es muy parecida a la que contempla la medicina occidental.

Pero además, en la Vesícula Biliar, según la Medicina Tradicional China, es donde se atesora la decisión. 

Sí, el Hígado organiza y planifica, pero la decisión de llevarlo a cabo es de la Vesícula Biliar (y por cerrar el círculo, la ejecución la hará el Riñón).

¿Conoces a alguien así?:

Una persona necesita unas sábanas nuevas, de 1,35m, de algodón para el invierno. Y sale a comprar unas sábanas con su dinero en el bolsillo. Y ve 20 tipos de sábanas, y hay varias que le gustan… Pero es incapaz de decidirse por una.

A esa persona un médico chino le diría que tiene la Vesícula débil. 

Pues bien, la primavera es una época de inicios, de organización y de toma de decisiones, así que ejercitemos nuestro Hígado y Vesícula Biliar para emprender nuevos proyectos que mejoren nuestra vida y nos hagan sentir plenos, ¿te parece? 🙂 

 

El Hígado

El Hígado tiene múltiples e importantes funciones según la Medicina Tradicional China, coincidiendo algunas de ellas con las funciones que se le atribuyen en la medicina occidental. 

Estas funciones se realizan a lo largo de todo el año, todos los días, no son exclusivas de la primavera. Pero teniendo en cuenta que la primavera es su estación, puede ser que los desequilibrios se noten todavía más que en cualquier otro momento del año. 

Te las presento a continuación una a una.

 

1. El Hígado mantiene el movimiento de la energía libre y sin trabas.

Según la MTC para que en el organismo se realicen plenamente todas las funciones vitales se necesita que cada órgano, entraña, tejido, etc, disponga de la suficiente energía, y, además, que ésta circule libre y armoniosamente. 

De esta manera, tendremos unos órganos que se encargan de producir energía y otros de regularizarla para que circule libremente en los cuatro sentidos y sin trabas.

Ten en cuenta que, además, se necesita energía para mover la sangre, por lo que su movimiento depende directamente de la cantidad de energía y de la circulación de ésta.

Básicamente se establecen 4 formas de movimiento para la energía: hacia arriba, hacia abajo, hacia adentro y hacia fuera.  A este movimiento de la energía (del Qi) se le denomina Qi Ji y el Hígado tiene la importantísima función de mantenerla.

Todas las funciones del organismo pueden quedar afectadas cuando el Qi Ji queda trabado. Si la energía del Hígado se estanca, la energía no circula libremente por todo el organismo, impidiendo que realice su función. Además, la circulación de la sangre estará perturbada, por lo que junto con el estancamiento de energía suele aparecer estancamiento de sangre y dolor. 

Más adelante veremos qué cosas pueden perturbar o estancar la energía del Hígado, pero observando la energía de la primavera te puedo adelantar algunas de ellas:

  • Todo lo que nos impida crecer y desarrollar nuestro ser o nuestros proyectos.
  • La inactividad física: no mover activamente sangre y energía debido a una vida sedentaria.
  • Tomar alimentos que para su digestión sobrecarguen al hígado: alcohol, grasas, excitantes, etc.

 

2. El Hígado se encarga de la secreción y evacuación de la bilis y ayuda en las digestiones.

La Vesícula Biliar está relacionada con el Hígado. La bilis es segregada por el Hígado y se reserva en la Vesícula Biliar, evacuándose en los intestinos para secundar la función de digestión del estómago, sobre todo de las grasas, carbohidratos y proteínas. 

Como puedes ver esta función es similar a la considerada en la medicina occidental.

Si hay problemas con esta función, tendremos dificultad a la hora de digerir las grasas, sufriendo además hinchazón abdominal, boca amarga, gases, etc.

Como característica propia del Hígado tenemos que su sabor es el ácido-agrio. Este sabor es el que nos ayudará a mejorar este tipo de sintomatología tomando agua con limón, infusiones de manzanilla, etc.

 

3. La emoción del Hígado es la Ira.

Si el Hígado realiza bien su función el organismo está lleno de buen humor. Su actitud es la flexibilidad y la generosidad.

Por el contrario, si esta función está perturbada aparecerá la frustración, la depresión, la impaciencia y la irritabilidad. 

Y en casos más graves (cuando está prolongado en el tiempo) aparece la rabia, la ira y la cólera. Además suelen ir acompañadas de cefaleas, ojos congestionados y boca amarga.

 

Y viceversa: igual que una malfunción física puede provocar cambios emocionales, prolongados en el tiempo, la frustración, la represión y los deseos insatisfechos pueden hacer que la energía del Hígado se estanque y con ella el Qi Ji del cuerpo, con toda la sintomatología que estamos viendo y que veremos.

¿Qué deberíamos hacer entonces? Pues tan fácil y tan difícil como lo que hace la naturaleza: abrazar el impulso de ser nosotros mismos y de expandir todo aquello que es natural en nuestra esencia. Desarrollar nuestras habilidades, sueños y motivaciones. Así no habrá frustración ni ira, sino flexibilidad, tolerancia y generosidad.

 

4. El Hígado reserva la sangre.

El Hígado tiene la función de almacenar y regular la cantidad de sangre que circula por el cuerpo, y la reserva de acuerdo con los diferentes estados fisiológicos:

Durante las horas  de sueño la cantidad de sangre necesaria para el organismo es escasa, por eso una mayor cantidad de sangre es reservada en el Hígado.
Por el contrario, cuando se realiza un esfuerzo el hígado expulsa la sangre reservada para responder a las necesidades de ese momento.

La función de reserva de sangre junto la función del movimiento de la energía, hacen que el Hígado tenga un papel súper importante sobre la menstruación femenina: 

  • Si la función del Hígado es normal, el ciclo y cantidad de las menstruaciones serán normales y no habrá ninguna sintomatología adicional.
  • Pero el estancamiento o la insuficiencia de sangre reservada en el Hígado conllevarán distintas alteraciones, o lo que se conoce como Síndrome Premenstrual: distensión mamaria, cambios en el estado emocional, dolor, escasez de flujo, o al contrario, flujo muy abundante, etc.

 

5. El Hígado gobierna los tendones.

El término tendones de la Medicina Tradicional China engloba: tendones, músculos y ligamentos. Estos son los que proporcionan los movimientos de flexión y extensión de todas las articulaciones.

El Hígado tiene una relación directa con los tendones y músculos de todo el cuerpo.

En estado normal, la nutrición de los tendones, de los músculos y ligamentos del cuerpo será óptima y se podrán hacer todos los movimientos sin limitaciones y sin temblores.

Pero cuando la sangre está en insuficiencia debido a la disminución de alguno de sus componentes (típicamente vitaminas o minerales), según la MTC habrá un vacío de sangre de Hígado que no nutrirá a los tendones pudiendo aparecer:

  • Calambres en los miembros.
  • Hormigueo en las extremidades.
  • Rigidez en las articulaciones.
  • Tics.
  • Laxitud, que puede provocar lesiones tendinomusculares o esguinces.
  • O temblores en las extremidades, incluso después de un ejercicio leve.

 

Por otro lado, las uñas son consideradas por la Medicina Tradicional China como la prolongación de los tendones. Así la insuficiencia de sangre del hígado incidirá directamente en el estado de las uñas volviéndola blandas, quebradizas y sin brillo. 

 

6. El Hígado comunica con los ojos.

El órgano de los sentidos de la primavera, de la madera, y del Hígado es la visión.

Los ojos controlan la visión y ésta tiene relación no sólo con la estructura del globo ocular, sino también con la sangre que lo alimenta y los músculos y tendones que lo mueven.

Gracias a éstos la visión se adapta a las condiciones ambientales de luz y a la distancia de los objetos. Por lo tanto, si la función y la sangre del Hígado están deteriorados tendremos pérdida de visión, ojos secos y deslumbramientos (por ejemplo, conduciendo por la noche).

Además, ciertas patologías del Hígado se reflejan claramente en las venas y en el color del globo ocular.

 

7. El Hígado es la morada del Hun, o el “alma subconsciente”.

El Hun es la cualidad psíquica que corresponde al “alma subconsciente”, es decir, se relaciona con el subconsciente y con los sueños. 

Si, los chinos distinguen, al igual que los occidentales, entre el consciente y el subconsciente. Al “alma consciente” le llaman Shen y está relacionado con el Corazón. Al “alma subconsciente” le llaman Hun, que, como estamos viendo, está relacionado con el Hígado.

Sólo mencionar brevemente que para los chinos estos conceptos encierran muchos más significados que el consciente o el inconsciente occidental. Pero no entraremos ahí ahora 🙂

Y, sólo por si lo anterior ha despertado tu curiosidad, te enumero todas las “almas” según la MTC:

  • La primavera, el Hígado, está relacionada con el “alma subconsciente” y los sueños.
  • El verano, el Corazón, está relacionado con el “alma consciente”, cuando una persona está lúcida y en plenas facultades mentales.
  • El otoño, el Pulmón, está relacionado con el “alma instintiva” para poder huir del peligro.
  • El invierno, el Riñón, está relacionada con el “alma ejecutiva”, el impulso de ejecutar planes y llevarlos a cabo.
  • La Quinta estación, el Bazo, contempla el “alma lógica”, el pensamiento lógico y reflexivo.

 

Pero sigamos centrándonos en el Hígado.

Al ser la morada del “alma subconsciente” es el que nos va a ayuda a paliar todas las represiones diarias con las que tenemos que lidiar.

Porque claro, no puedes decirle en la cara a tu jefe que es un dictador amargado, ni a tu pareja que te vuelve loco con tanto cambio de humor. Bueno, sí que puedes, pero a veces las repercusiones son muy grandes y acabas tragándote todas esas palabras porque las consecuencias serían mucho peores. Pero por suerte, durante la noche tu Hun sale a pasear, y en sueños hace todo lo que de forma consciente no ha querido hacer, y antes de que se enquiste y las palabras se hagan bola en tu garganta, en forma onírica, hace todo lo que en el fondo quieres hacer y decir, y así equilibra la balanza.

Nuestros sueños (actividad onírica), según ya ha constatado la psicología occidental, son muy reveladores de todas las frustraciones que tenemos en nuestra vida diaria, y de las que muchas veces no somos ni conscientes.

Todos los traumas y conflictos del pasado que no han quedado resueltos, las represiones y todos los deseos insatisfechos tienen una incidencia muy fuerte en las funciones del Hígado. 

 

Y, por otro lado, ¿qué pasa cuando cenamos muy tarde y nos vamos a dormir sin haber hecho la digestión, sobre todo de alimentos con grasa?

El Hígado no debería estar ayudando en la digestión a esas horas, por lo que puede producir mucha actividad onírica, con sueños muy raros e incluso despertar sobresaltado. Como hemos visto repetidamente, las alteraciones siempre son bidireccionales.

 

8. La climatología de la primavera y del Hígado es el viento.

El viento es una de las energías perversas externas que nos puede hacer enfermar, y, además, es la energía que según la MTC predomina en la naturaleza en primavera. En esta estación atacará fundamentalmente al Hígado y a la nariz. 

Los síntomas más típicos son: dolor de cabeza, lagrimeo, rigidez y contracturas en la parte alta de la espalda, picor de garganta, nariz y ojos, picor también en la piel, tos, estornudos, y temor al viento. 

 

Según la MTC, además del viento externo, existe un agente patógeno que es el viento interno, que está totalmente relacionado con el Hígado, sus funciones y el recorrido de su meridiano.

El viento interno proporciona otra sintomatología distinta a la del viento externo, siendo la más leve: sensación de inestabilidad, vértigo, ligeros temblores (sobre todo en músculos de las extremidades), calambres y tics faciales (sobre todo en los párpados).

El viento externo puede provocar viento interno, pero realmente hay tres orígenes para el viento interno:

  1. Mala nutrición: falta de algún elemento en la sangre, como el potasio.
  2. Falta de descanso.
  3. Causas psicoemocionales, sobre todo la ira y la cólera.

 

Toda esta sintomatología, como ya he comentado al principio, puede darse durante todo el año, pero en primavera se hace más relevante.