El 20 de marzo comienza la primavera, que durará hasta el 21 de junio, momento en el que dará paso al verano. 

El comienzo de la primavera coincide con el equinoccio de primavera, momento en el que la duración del día y de la noche es prácticamente igual.  A partir de ahí los días se irán haciendo cada vez más largos y las noches más cortas.

En esta estación pasamos de la tranquilidad y la hibernación del invierno, al crecimiento y la expansión: es el momento del nacimiento, de la germinación, de la floración, de nuevos comienzos, y de desarrollar todo aquello que somos por naturaleza. 

En esta estación la energía y la materia se expanden, como hacen los árboles: 

  • Crecen hacia fuera, hacia arriba y a los lados. 
  • Vuelven a escena las hojas y aparecen las flores, que luego darán frutos en la siguiente estación.
  • Y también crecen hacia abajo, desarrollando raíces más profundas. 

 

¿Qué significa esta estación para ti?

Quizá tengas ganas de salir de casa, de pasar más tiempo al aire libre, de quedar con amigos, de caminar o hacer ejercicio. 

O quizá te entren ganas de empezar un nuevo proyecto, ese que te ha estado dando vueltas durante el invierno, y que entonces no te apetecía iniciar… pero que ahora lo estás deseando. ¡O incluso que se te ocurran nuevos proyectos!

¿Eres de los que, llegada esta época, empiezas a tomar todas las decisiones que has estado barruntando en la cabeza durante mucho tiempo?

 

O quizá, muy distinto a lo anterior, la primavera para ti supone un cansancio extra, la famosa astenia primaveral te ataca, y no tienes energía para hacer nada. 

O puede que tengas asma y lo último en lo que piensas es en salir al exterior o hacer ejercicio.

 

Además, la siguiente sintomatología es muy usual en primavera:

  • Tics en los párpados, o ligeros temblores en alguna extremidad.
  • Tensión cervical o contracturas en la zona alta de la espalda y el cuello.
  • Dolores de cabeza, o mareos, o sensación de inestabilidad.
  • Cambios de humor, sobre todo relacionados con la ira.
  • Malas digestiones, con reflujo o acidez.
  • Y para las chicas: alteraciones en tu menstruación.

 

¿Cómo es para ti la primavera? ¿Tienes algunos de estos síntomas?

Si te paras a pensar un momento nuestros biorritmos siguen siendo los mismos que los de la naturaleza y nos seguimos rigiendo por las 4 estaciones. 

Cada estación tiene su energía, su pulso y su función, y si intentamos estar en sintonía con ella veremos cómo mejora nuestra salud, ya que estaremos en armonía con nuestra propia naturaleza.