1. El invierno.

El pasado 21 de diciembre empezó el invierno, que durará hasta el 21 de marzo, momento en el que comenzará la primavera.

 

¿Cómo te afecta a ti el invierno?

 

Esta estación empieza justo con el solsticio de invierno, el día que menos horas de luz solar hay. Y, con menos luz, desaparece el calor que ésta emana y nos encontramos con la estación más fría de todo el año.

La naturaleza al completo se prepara para sobrevivir en estas condiciones extremas ralentizando al máximo su actividad fisiológica, recogiéndose hacia el interior y conservando solamente lo valioso.

  • En el reino vegetal el crecimiento de las plantas y la fotosíntesis se ralentizan para ahorrar energía. Por supuesto (salvo raras excepciones) no hay hojas ni flores, y la savia se queda en el interior.
  • Los animales acumulan más pelo y más largo, y engrosan su tejido adiposo para tener reservas y prepararse así ante el frío y la falta de alimentos. Algunos entran incluso en estado de hibernación.

 

En el invierno la naturaleza se aquieta, descansa tranquila y existe la actividad justa y necesaria para vivir. Por lo tanto, es un tiempo de descanso y de conservación de la energía que, además, se interioriza.

Es por esto por lo que debemos adaptar sobre todo nuestra actividad y nuestra nutrición para adecuarnos al frío y a los biorritmos de la naturaleza que, no podemos olvidar, son nuestros propios biorritmos.

 

2. ¿Qué significa el invierno para ti?

  • Quizá no tienes tanta energía para hacer tantas cosas. Es más, no te apetece hacer tantas cosas y tu tarde ideal de domingo es en casa en modo “sofá y mantita”.
  • Quizás cojas algún kilo.
  • Quizá tengas más sueño o necesites dormir más horas que durante el resto del año.
  • ¿La comida que te apetece tomar son guisos calientes “de cuchara” como cocido, o asados de carne con más contenido graso?
  • ¿Notas dolor lumbar? ¿O dolor en las rodillas?
  • ¿Tienes brotes de artritis?

 

¿Y qué haces con todas las preguntas cuya contestación es afirmativa?

  • ¿Te estás forzando a llegar a hacer todas las cosas que normalmente haces durante el resto del año?
  • ¿Intentas comer menos o hacer más ejercicio para no engordar?
  • ¿Duermes las mismas horas que durante el resto del año, aunque tengas más sueño?
  • ¿Tomas medicamentos para esos dolores?

 

3. Las 3 claves del invierno.

1. Descansa y conserva tu energía. Disminuye tu actividad a lo esencial.

Con el frío la energía se interioriza y terminamos de desprendernos de lo superfluo para solo quedarnos con lo valioso, la esencia, la cual debemos preservar.

 

2. Utiliza una alimentación caliente y nutritiva.

Abandona definitivamente los alimentos crudos o fríos.

 

3. Mantén fuerte el sistema inmune.

Para ello contamos con alimentos como el ajo, el jengibre, la cúrcuma, la pimienta o el tomillo (en infusión).

Busca además fuentes de calor tanto internas (especias de naturaleza caliente como la canela) como externas, por ejemplo usa saco de semillas calientes en la zona lumbar.

 

Si quieres puedes seguir profundizando El invierno según la Medicina Tradicional China en este artículo y obtendrás una visión más amplia y algunos porqués de las cosas que te pasan en invierno.

 

Y en el artículo 9 consejos para disfrutar plenamente del invierno podrás encontrar las claves para equilibrar todos estos aspectos de una forma práctica y sencilla.