Tus biorritmos son los mismos que los de la naturaleza. Por lo tanto, cuanto más vivas en consonancia con ellos más en sintonía estarás con tu propia esencia y más plenamente podrás disfrutar de la vida con salud. Vive en armonía con tu naturaleza: no luches contra ella, porque tú saldrás perdiendo.

La primavera te devuelve el impulso de ser tú mismo y de desarrollar todo aquello que es natural en tu esencia. De expandirte hacia todas las direcciones, sin bloqueos, sin limitaciones. Es el momento de desarrollar tu cuerpo, tu mente, tus habilidades, sueños y motivaciones. 

Conecta con tu esencia, con esta energía, y serás pura alegría, generosidad y vida.

Pero si no haces, tu energía se estancará, tú mismo te estancarás, y podrán aparecer la frustración y la rabia… Y todos los síntomas asociados que has visto anteriormente: dolor, migrañas, impaciencia, malas digestiones, problemas tendinomusculares, etc.

A continuación te presento unos consejos sencillos para afrontar bien la primavera y poder disfrutar sin limitaciones de su expansión, sus colores y su vida.

Pero antes, un breve inciso: puede que algunos de los síntomas que tengas ahora en primavera estén relacionados con el invierno, como la astenia primaveral. La vida para expandirse y crecer en primavera toma su energía de la que hayas acumulado en el invierno. Por lo tanto, si has seguido los biorritmos de la anterior estación y sigues los siguientes consejos podrás disfrutar con armonía y fuerza de esta preciosa estación.

1. Conecta con TU esencia y desarrolla “algo” que te motive y te haga crecer.

La energía de la primavera te llama a crecer y a desarrollar tu esencia, tus dones y habilidades, lo que eres por naturaleza.

Y eso sólo lo puedes hacer tú mismo. Y sólo puede depender de ti mismo.

En este punto romperé una lanza a favor del egoísmo bien entendido: ese que te hace mirar hacia adentro, conectar con lo que te hace feliz, y hacerlo. Simplemente hacerlo. Porque entonces serás una persona plena y podrás poner al servicio del mundo todos tus dones con generosidad y con alegría.

Pero si siempre te coartas, si siempre pones a los demás y sus necesidades delante de ti mismo, acabarás frustrado y, con el tiempo, lleno de amargura. Y entonces ya no podrás ser parte de la solución de nadie, sino que serás un problema más.

Según la MTC si no te desarrollas como persona te estancarás en la vida y estancarás la energía del Hígado.

Entonces, ¿te parece egoísta pasar parte de tu tiempo haciendo cosas que te conviertan en una persona plena y feliz, que siempre será parte de la solución de los problemas de otros y no un problema más?

Cierra los ojos: piensa en algo que creas que te hace feliz. Sólo al pensarlo se te llena el corazón, ¿verdad? Pues entonces has acertado 😉 Ahora reserva con prioridad máxima en tu vida tiempo para llevarlo a cabo.

O quizá hace tanto tiempo que no conectas con lo que te hace feliz, que ya no sabes qué puede ser. Pues si quieres una pista, suele ser eso que hacías cuando eras pequeño… porque al estar en tu naturaleza te ha acompañado desde siempre.

Planifica tu día por la mañana, deja espacio con la máxima prioridad para tus proyectos, y toma las decisiones que necesites para conseguir una vida plena y equilibrada.

 

2. Acuéstate pronto, levántate pronto y realiza actividad física moderada diaria.

La energía ha cambiado. Los días se hacen cada vez más largos. Empieza a hacer más calor. Es hora de ir aumentando tu actividad.

Puedes ir atrasando la hora de acostarte y adelantando la hora de levantarte paulatinamente.

Además, como el Hígado gobierna los tendones y los músculos sería ideal que hicieras ejercicios de Tai Chi o Yoga por las mañanas, para favorecer la circulación de la energía y mantenerte flexible, física y emocionalmente.

El Hígado se encarga del movimiento de la energía en todos los sentidos. Y para eso, además de estos estiramientos, debes ayudarle físicamente a mover la energía y la sangre con ejercicio moderado diario. Este ejercicio, a ser posible y si tus circunstancias lo permiten, que sea al aire libre donde además puedas beneficiarte del sol.

Además, al sudar, eliminarás toxinas y ayudarás a la desintoxicación del hígado.

Recuerda que nuestro cuerpo y organismo han evolucionado para una vida en movimiento, no para una vida contemplativa. Y sí, siempre insisto en hacer ejercicio en cada estación, con la intensidad de su biorritmo, pero ahora en primavera es todavía más importante debido a su conexión directa con el Hígado.

La vida sedentaria es uno de los focos principales de dolor en cualquier parte del cuerpo: lumbar, piernas, cuello, vientre… ya que la energía y la sangre se estancan y con el estancamiento aparece el dolor. Pero este dolor suele desaparecer con ejercicio suave o moderado. Sin medicamentos, sólo con movimiento. Pruébalo, y me cuentas.

 

3. Toma una cucharada diaria de limón y de aceite en ayunas.

El sabor de la primavera es el ácido, que ayuda a nutrir y equilibrar el Hígado. Y en la sociedad en la que vivimos raro es el Hígado que no está estancado 🙁

Toma una cucharada de limón en ayunas junto con un vaso de agua, preferiblemente por las mañanas.

Y en la medida de lo posible incluye el limón en todos los líquidos que consumas a lo largo del día (agua, infusiones, etc.) y en las comidas, por ejemplo, como sustituto del vinagre.

Sería muy aconsejable que durante las primeras semanas de la primavera también tomaras una cucharada de aceite (el más puro virgen extra de primera presión que encuentres) también en ayunas. Para digerir este aceite pondrás en marcha tanto al Hígado como a la Vesícula Biliar, ayudando así a desbloquear ambos órganos.

Si tus síntomas de estancamiento de Hígado o Vesícula son muy claros, entonces te recomiendo que empieces tomando una cucharadita pequeña de postre, y que, si lo vas tolerando bien, vayas aumentando hasta alcanzar la cucharada grande de aceite.

Esto sería fantástico que lo hicieras desde el final del invierno para que el arranque de la primavera sea todavía más suave y con menos sintomatología.

Por cierto, ¿tienes normalmente Síndrome Premenstrual con tus reglas? ¿Distensión mamaria, dolor de cabeza, dolor en el bajo vientre? Prueba a seguir este consejo durante un mes entero y cuéntame si mejora.

 

4. Cambia tu nutrición introduciendo alimentos más ligeros, frescos y depurativos.

Los días se alargan, la vida se empieza a activar, y toda la energía que hemos estado acumulando en invierno poco a poco se va a convertir en expansión y crecimiento.

Y en consonancia tu alimentación ha de cambiar, pasando de los alimentos super nutritivos y calientes del invierno a alimentos ligeramente cocidos o crudos, más ligeros y frescos (que no fríos) y que además ayuden al Hígado en su proceso de depuración y eliminación de toxinas. Las cremas calentitas del invierno han de dar paso poco a poco a las ensaladas de vegetales crudos.

El verde es el color de la primavera y del Hígado, y las verduras de hoja verde no sólo ayudan a desintoxicar el hígado, sino que además suelen llevar muchas vitaminas y nutrientes que nuestro cuerpo necesitará para estar flexible y para generar sangre. Todo totalmente alineado con el Hígado, qué casualidad 😉

Por lo tanto, es muy aconsejable introducir alimentos como berro, espinacas, acelgas, puerros, alcachofa, espárragos, etc.

Además, añadir frutas de temporada como ciruela, albaricoque, fresón y cereza, y nueces y semillas.

Como cereales, podemos consumir trigo, centeno y arroz, y legumbres como soja verde, guisantes, habas y lentejas.

También los germinados están muy alineados con la estación y son muy propicios.

 

5. Elimina el alcohol, las grasas y los excitantes de tu dieta.

El Hígado  es uno de los órganos encargados de limpiar y depurar la sangre y el organismo.

Es por lo tanto muy importante evitar alimentos que dañen al Hígado como alcohol de alta graduación, medicamentos, café, excitantes, colorantes y conservantes en los alimentos, azúcar refinado y bollería industrial.

Otro tipo de alimentos que sobrecargan la función del Hígado son: fritos, grasas saturadas, salsas, charcutería y carnes grasas, por lo cual, también debemos evitarlas en la medida de lo posible.

Los alimentos picantes fuertes tampoco son aconsejables.

 

6. Si no quieres ser un amargado en la vida, toma infusiones amargas.

Si tu Hígado se encuentra equilibrado la alegría, motivación y generosidad serán tus emociones principales. Y viceversa.

Pero si la mala alimentación, la falta de ejercicio o la frustración se adueñan de tu vida, a la larga la rabia y la ira se instalarán en tu espíritu y te convertirás en una persona amargada.

El sabor del Hígado, como hemos visto, es el ácido. Pero hay otro sabor que también le gusta mucho, el amargo.

Mucha de la sintomatología asociada al Hígado suele ir asociada a la subida de la energía de forma descontrolada hacia arriba, generando, por ejemplo, dolor de cabeza, malas digestiones con reflujo, ataques de rabia con cara roja y ojos rojos, etc.

El sabor amargo lo que hace es mover la energía hacia abajo y también ayuda al Hígado. Por eso, gracias a este sabor, podremos bajar de intensidad o eliminar mucha de esta sintomatología “hacia arriba” que se da en esta estación. Si te das cuenta, casi todos los digestivos suelen ser amargos y las principales plantas hepáticas tienen también sabor amargo.

Por eso, te recomiendo que tomes de forma asidua, sobre todo cuando tengas este tipo de sintomatología, infusiones de diente de león, de cardo mariano, de boldo, de alcachofera, etc.

Sí, son muy amargas, lo sé. Y es importante que no les eches azúcar, miel, ni ningún otro edulcorante: así no disminuirás su acción. Y si además les echas limón, la acción será mucho mayor.

 

7. Cena pronto: haz la digestión antes de irte a dormir para no tener excesiva actividad en tus sueños.

El Hígado secunda en las funciones digestivas de grasas, carbohidratos y proteínas por lo que si nos vamos a dormir sin haber acabado la digestión éste seguirá estando activo.

Además, por la noche, en sueños, el “alma subconsciente” o Hun sale a pasear para ayudarnos a lidiar y equilibrar todas las represiones diarias que sufrimos. Por lo tanto, irse a dormir sin haber hecho la digestión puede producir mucha actividad onírica, con sueños muy raros e incluso despertar sobresaltado.

Lo ideal sería que cenaras siempre antes de que se fuera el sol. Pero eso en España es muy complicado de conseguir, así que simplemente cena pronto con tiempo suficiente para acabar la digestión antes de irte a dormir.

 

8. Respira profundamente.

En esta estación hay más tendencia a perder el control de las emociones y a tener pequeños (o grandes) ataques de rabia. Y cuanto más congestionado esté el Hígado, más grandes serán.

¿Sabes cómo puedes controlar estos “ataques” de enfado, ira o rabia que estás teniendo o a punto de tener?

Según la Medicina Tradicional China el órgano que controla al Hígado es el Pulmón.

Así que en cuanto notes (o te hagan notar) que estás elevando el volumen de voz (el sonido de la rabia es el grito) y que las cosas se te están yendo de las manos, RESPIRA.

Respira profundo. Varias veces seguidas, las que sean necesarias, hasta que notes cómo te relajas y baja esa tendencia a elevar la voz.

Y si ves a una persona en este estado, de igual manera, no intentes razonar con ella, ni sujetarla, ni nada por el estilo. Consigue que respire profundamente.

Por eso es tan importante que hagas ejercicio diario: mueve la energía del cuerpo evitando que se estanque, y además ayudará al Hígado a la hora de mantener la rabia controlada mediante la respiración. Y ya de paso, si quieres, busca un lugar alejado y grita con libertad.

 

9. Realiza ejercicios de Qi Gong (Tai Chi) y Meditaciones.

Los ejercicios de Qi Gong (Tai Chi), gracias a la coordinación del movimiento, la respiración y la concentración es lo más recomendable para afrontar esta estación ya que, además, ayudan a empezar a movilizar la energía y el cuerpo, manteniendo tendones y músculos, flexibles y tonificados.

Si nunca has probado te animo a que busques algún grupo de práctica y que empieces a comprobar sus beneficios.

 

El Hígado es el órgano que más se ve afectado por las emociones. Y para gestionar las emociones una de las herramientas que destacada por su efectividad es la Meditación. Por lo tanto, otra de mis recomendaciones es que medites varias veces al día, sobre todo cuando empieces a notar que la irritabilidad, la frustración o el enfado se están empezando a apoderar de ti.