El invierno es una estación que llama al descanso, a la conservación de la energía e incluso a la hibernación.

Es la estación en la que debes no solo preservar, sino fortalecer la energía vital que se almacena en los Riñones y salvaguardar su buen funcionamiento.

 

¡Pero “hibernar” en el siglo XXI es algo inconcebible Conchi!

“Sobre todo porque hay un trabajo que realizar para obtener el sustento económico tan necesario en la sociedad en la que vivimos. O familia y amigos a los que atender y con los que compartir buenos momentos”.

Sí, lo sé, y tienes razón. Pero sí que hay muchas otras cosas que puedes hacer para disfrutar plenamente del invierno ahora, de la primavera en unos meses y de una buena y larga vida en el futuro.

 

1. No podemos hibernar como los osos o las marmotas, pero sí puedes acostarte pronto y levantarte tarde.

Lo que se traduce en descansar y dormir más.

Los biorritmos de tu cuerpo te llevarán a hacer menos actividades quedándote con las puramente esenciales. E, incluso, esas actividades intenta hacerlas con menos intensidad, con jornadas más cortas o con más intervalo de tiempo. Ve más lento, no fuerces, preserva la energía, ya vendrá la primavera.

 

2. No comentas excesos.

En general todos los excesos que comentas te estarán quitando años o calidad de vida, y en invierno todavía más. No los cometas.

Preserva la energía valiosa que se almacena en el interior, en los Riñones, en esta época. No hagas excesos: ejercicio excesivo, jornadas sin dormir trabajando, tomar estimulantes para estar más activo, exceso de actividad sexual…

Todo eso ten en mente que te quitarán, literalmente, años o calidad de vida.

 

3. Ayuda a tu Riñón a librarse del exceso de toxinas bebiendo suficiente agua.

En invierno no hace calor por lo que no sudas y no te hidratas tanto.

Muchas toxinas que se eliminan a través del sudor y de la orina en invierno, con la ausencia de sudor, lo harán casi exclusivamente pasando y filtrándose en el Riñón.

Para no saturarlo con estas toxinas y ayudarle en su buen funcionamiento es importante que estés bien hidratado, bebiendo agua templada o infusiones.

Vigila que tu orina no salga turbia.

 

4. Mantén caliente la zona lumbar para prevenir o paliar las lumbalgias que aparecen en esta época.

Abriga bien la zona lumbar, directamente conectada con los Riñones: podrás prevenir que se debilite su energía y muchas lumbalgias estacionarias.

Si puedes además aplica calor a esa zona mediante sacos de semillas o lámpara de calor: fortalecerás la energía del Riñón y verás cómo las lumbalgias desaparecen o se mitigan.

 

5. El invierno es la mejor época para planificar (que no ejecutar) los proyectos y objetivos.

Es una época perfecta para planificar todo lo que haremos en primavera, gracias a la energía que estamos almacenando, y de la que luego se surtirá la siguientes estaciones. Los proyecto y objetivos, de esta forma, brotarán y se expandirán en la primavera y verano.

El invierno también es una época para ser más introvertidos y reflexionar.

Meditar nos ayudará a conservar la energía en el Riñón.

 

6. Consume alimentos calientes y nutritivos.

Aunque tu casa esté a 26 grados, ¡fuera hace frío! Tu cuerpo está reservando su energía, ayúdale y no consumas comida ni bebida fría y sí “platos de cuchara”.

Abandona las ensaladas y los alimentos crudos por sopas y cremas de verduras a las que puedes añadir especias calientes como el jengibre, la canela, la pimienta, el ajo, etc.

Además, serán mucho más nutritivas para el Riñón si les añades huesos, espinas de pescado o algas.

Toma alimentos muy nutritivos (como legumbres, en especial judías azukis), cocinados lentamente para favorecer su digestión.

Contrarresta el frío exterior con alimentos de naturaleza caliente como el cordero.

 

En particular utiliza en tu alimentación tubérculos como los rábanos y los nabos, cereales como el mijo, la cebada o avena, el trigo sarraceno, verduras como la calabaza, la zanahoria, la remolacha y los champiñones y semillas como el sésamo o las pipas de calabaza.

 

Como puedes comprobar todos estos alimentos son de esta temporada, y sería fantástico que, además, pudieran ser de proximidad y orgánicos.

 

7. ¿Qué hacer si cojo frío en la calle? ¡Dime que puedo salvarme de un constipado!

Si por el exterior coges tanto frío que acaba entrando en tu interior, que es lo que te puede hacer enfermar, puedes contrarrestarlo: calienta tu interior mediante infusiones de especias calientes como clavo, canela, pimienta, jengibre, etc (¿conoces el yogi tea?) y, si eso no es suficiente, date una buena ducha (o baño) de agua caliente.

De esta forma calentarás el exterior y el interior de tu cuerpo eliminando el frío y previniendo constipados, gripes y pulmonías. Ya me contarás 😉

 

8. La emoción del invierno, y del Riñón, es el miedo. ¿Qué puedes hacer para que esa sombra no crezca en tu interior?

Como ya sabes si la energía del Riñón es débil habrá más miedo, que debilitará más el Riñón, etc.

Por un lado, como podrás deducir, cuanto más fuerte sea la energía del Riñón menos miedos o más débiles serán.

Por un lado, existen ejercicios de Qi Gong específicos para fortalecer y nutrir la energía del Riñón.

Y, por otro lado, una buena forma de afrontar el miedo, desde el punto de vista de la Medicina China, es a través de la Reflexión: medita sobre tus miedos.

Sólo cuando los miras a la cara y les pones nombre dejan de tener poder sobre ti.

Sí, ya sé que da miedo enfrentarse al miedo, pero… es que ya vives con él. Y, recuerda, va consumiendo la energía de tu Riñón, así que cada vez será más poderoso. Usa el poder de la meditación y del Qi Gong para frenar este círculo vicioso.

 

9. Y ya que no hibernas, como algunos animales, es necesario que hagas ejercicio moderado.

Por ejemplo, camina más de media hora al día. Con ello conseguirás que la energía fluya libre y armoniosamente por todo tu cuerpo evitando estancamientos y dolor.

Y, por supuesto, lo que más recomiendo son los ejercicios de Qi Gong, generales para el movimiento y la armonía de la energía por todos los meridianos del cuerpo, y específicos, como comentaba en el anterior punto, para la tonificación específica de la energía del Riñón.