En la 5ª estación, o verano tardío, los días se empiezan a acortar, el calor se va templando y la energía se va apaciguando e interiorizando. Y es también época de cosechar los frutos que se han desarrollado y madurado en primavera y verano, y digerirlos, también emocionalmente. Y sobre todo momento para preparar la tierra para un nuevo ciclo, teniendo en cuenta que es la base y el sustento de la energía, de la vida.

A continuación te presento unos consejos sencillos para afrontar bien esta época, y las siguientes estaciones. Recuerda que la Tierra es lo que te da el apoyo, el equilibrio, la base para el resto de elementos.

 

 

1. Tonifica tu Bazo a través de alimentos de carácter dulce y neutro.

 

El verano tardío es el momento idóneo para tonificar y fortalecer el aparato digestivo, sobre todo en personas que lo suelen tener débil y que ya a principios de otoño empiezan con los primeros síntomas de debilidad digestiva, física o pulmonar (tos o asma).

Y la mejor manera de tonificar el Bazo es a través de la alimentación.

Y el Bazo tiene preferencia por los alimentos de sabor dulce natural de frutas, verduras y cereales (ojo, no azúcares) y neutros. Ya sabes, si además son de temporada y proximidad mucho mejor. 

Además, debemos ir abandonando las ensaladas frías, los helados y los alimentos crudos que tomábamos en verano para refrescarnos, e ir introduciendo poco a poco alimentos ligeramente cocinados, más nutritivos y que nos vayan calentando a medida que los días se van acortando y la temperatura disminuyendo.

Basa tu dieta, principalmente en:

  • Verduras como zanahoria, calabaza, cebolla, brócoli, boniatos, etc.Cereales integrales, sobre todo el mijo, el arroz integral, la quinoa, la cebada y el maíz.
  • Legumbres como garbanzos y lentejas amarillas.Fruta: manzana, pera, granada, melocotón, ciruela, caqui y uva.
  • También puedes empezar cada comida o cena con una sopa de miso, que preparará al Bazo y al Estómago para el resto de alimentos y aportará todos los beneficios del miso.

Además, un poco de sabor amargo favorecerá todavía más la digestión.

 

 

2. Previene la humedad interna: evita los azúcares, las harinas refinadas y los lácteos.

 

El exceso de azúcar refinada debilita y perjudica la función de transformación de los alimentos y de los líquidos, pudiendo aparecer humedad, mucosidad, flemas, edemas, etc.

Y lo mismo ocurre con las harinas refinadas: cámbialas por harinas integrales, con mucho más aporte nutricional, y que tonifican el aparato digestivo en vez de debilitarlo.

Por último, los lácteos y sus derivados son una gran fuente de humedad, que, recordemos, también debilitan la energía del Bazo.

Por otro lado, el exceso de sabor ácido también perjudica al bazo/estómago y a todo el sistema digestivo.

Y un último apunte: cuando tengas una mala digestión no pienses solamente que lo que has tomado estaba en mal estado. Piensa que hay ciertos alimentos que a tu cuerpo le cuesta digerir y elimínalos de tu dieta ya que sólo provocarán la aparición de la temible humedad.

 

 

3. Cosecha y “digiere” tus aprendizajes, evoluciona y cierra un ciclo para preparar uno nuevo.

 

¡Éste es el tiempo de cosecha!

Tus proyectos se han desarrollado a lo largo de la primavera y el verano, y has tenido mucha vida social. Toda esta actividad que has desarrollado ha generado sus frutos: es hora de recoger y analizar esos frutos, tanto los “buenos” como los “malos”.

Echa la vista atrás, recopila lo logrado y acontecido, analízalo y digiérelo con distancia emocional y raciocinio.

Finaliza así un ciclo y prepárate para uno nuevo, mirando hacia adelante. En la siguiente estación, en el otoño, ya integrarás lo “bueno” y desecharás lo “malo”.

 

 

4. Contra la obsesión, meditación.

 

Ya hemos visto que la cualidad psíquica asociada al Bazo es el “alma lógica”, las ideas, el pensamiento lógico y racional. 

La base material de la actividad mental es la energía y la sangre: si éstas se debilitan, el pensamiento se debilita y habrá dificultades para el estudio y el raciocinio.

Por lo tanto el exceso de trabajo intelectual, la reflexión desmesurada y la obsesión debilitará la energía del Bazo enormemente. 

¿Y cómo conseguimos parar la cabeza cuando está obsesionada con algo, o, por ejemplo, con ansiedad?

Pues con otro de mis consejos clásicos y uniformes a lo largo de todas las estaciones: la Meditación. Porque el Bazo, además, al estar en el centro del resto de elementos y emociones, es el que nos ayudará a sostenerlas a todas, a dar equilibrio y apoyo.

Está plenamente demostrado los beneficios terapéuticos de la Meditación, así que, ¿por qué no la introduces paulatinamente en tu vida?.

Ten en cuenta que al igual que hay ciertos alimentos que al cuerpo le cuesta digerir y le lleva su tiempo, hay ciertas circunstancias y emociones que a la mente le cuesta “digerir” y equilibrar. Dale igualmente su tiempo y ayúdalo con meditación cuando veas que se convierte en obsesión.

 

Por otro lado, la actividad física moderada junto con la meditación será el otro gran aliado para combatir la obsesión al ser el Bazo el responsable de los músculos.

 

 

5. Disminuye tu actividad física del verano hasta una actividad moderada.

 

Los días se van haciendo más cortos. La energía empieza a interiorizarse y a disminuir. Adecúa tu actividad física a esta nueva tendencia haciéndola más moderada. Recupera el equilibrio y dale al cuerpo tiempo para recuperarse de toda esa actividad que ha tenido durante el verano.

Atención en particular a los deportistas que se sienten cansados y débiles tras las competiciones de verano, o que tienen fragilidad muscular. No le pidas a tu cuerpo lo mismo que en verano. Y asegúrate de que no tienes falta de ninguna vitamina que pueda producir calambres o fragilidad muscular.

 

 

6. Empieza a acostarte más pronto.

 

Cada vez amanece más tarde y anochece más pronto. Los días se van acortando, y, como ya hemos visto, la energía empieza a interiorizarse y a disminuir. Sintoniza tus horas de sueño y vigilia a esta nueva tendencia yéndote a la cama más pronto y durmiendo más horas que en verano.

 

 

7. Equilibra siempre el exceso de actividad intelectual con actividad física.

 

Aunque no es propio de esta estación, sino de cualquier momento del año, incluyo aquí este consejo ya que está totalmente relacionado con el Bazo.

Si estás teniendo un exceso de actividad intelectual con demasiado estudio (por ejemplo en época de exámenes), es importante que equilibres esa actividad mental con actividad física, ya que, como hemos visto, el Bazo también gobierna los músculos y ayudará a que te recuperes y descanses de dicha actividad mental excesiva.

No perderás tiempo haciendo ejercicio, lo invertirás para que al día siguiente puedas estudiar más y mejor.

 

 

8. Crea tus rutinas vitales: asienta las bases, los pilares que darán sustento, estabilidad y apoyo a tu vida.

 

¿Qué es lo importante para ti? ¿Qué te da energía y equilibrio? ¿Qué te hace sentir bien y lleno de vitalidad?

Una buena nutrición. Ejercicio moderado. Descanso de calidad. Desarrollo personal. Desarrollo profesional. Meditación. Relaciones sociales de calidad.

Estos son los pilares de mi vida, que no tienen por qué ser los tuyos.

Piensa cuáles son los tuyos y empieza a crear todos esos hábitos y rutinas que harán que siempre tengas una tierra firme sobre la que apoyarte y sobre la que equilibrarte a lo largo de todo el año y a lo largo de toda tu vida.

 

 

9. “No somos lo que comemos. Somos lo que nuestro Bazo/Estómago es capaz de digerir y absorber.“

 

Una buena nutrición es uno de los pilares de la salud. Sí, lo sé, soy muy pesada, ya lo he dicho antes y además lo repito en todas las estaciones: nutrición y alimentación uno de los grandes aspectos a cuidar, siempre.

Y soy así de pesada y repetitiva porque en occidente no se le da a la alimentación la importancia que tiene, y yo quiero que eso cambie: la alimentación es, realmente, una de las bases de la salud, la fuente de la energía que utilizamos en nuestra actividad diaria. Y si esa base está mal, los desequilibrios en la salud, es decir, la enfermedad, está prácticamente garantizada.

Pero además con esta frase quiero poner de manifiesto otro aspecto sobre la nutrición: no somos lo que comemos, como he oído desde niña. Según la Medicina Tradicional China somos lo que nuestro Bazo/Estómago es capaz de digerir y absorber. Porque si estamos con diarrea, realmente es como si no estuviéramos comiendo nada, da igual lo que ingiramos. O si tomamos un alimento que no podemos digerir, o que cuesta mucho digerir, no lo asimilaremos y nos provocará más perjuicio que beneficio.

Por eso es muy importante adaptar los alimentos que ingerimos no sólo a la estación en la que nos encontramos, sino a la capacidad digestiva del Bazo/Estómago. Por ejemplo, si una persona acaba de salir de una enfermedad de larga duración y se encuentra débil, su Bazo también estará débil y la digestión de, por ejemplo, un cocido será muy complicada y dificultosa, dañando todavía más su estado de salud.

La base de la tonificación del Bazo son los alimentos que hemos visto, cocinados al vapor o cocidos:

  • Verduras como zanahoria, calabaza, cebolla, brócoli, boniatos, etc.
  • Cereales integrales, sobre todo el mijo, el arroz integral, la quinoa, la cebada y el maíz.
  • Legumbres como garbanzos y lentejas amarillas.
  • Fruta: manzana, pera, granada, melocotón, ciruela, caqui y uva.
  • A partir de ahí, elimina azúcares, harinas procesadas, alcohol, grasas saturadas, fritos y todo lo que te sienta mal e incluye los alimentos de temporada según la estación. Ten en cuenta que pocas veces los alimentos están en mal estado, lo cierto es que tu cuerpo no puede digerirlos bien.

 

Realmente es fácil cuidar la alimentación, ¿no? ¿O no? Tú decides, pero hazlo con información y con consciencia.

 

Si quieres puedes seguir profundizando La 5ª estación según la Medicina Tradicional China en este artículo y obtendrás una visión más amplia y algunos porqués de las cosas que te pasan en invierno.

También te invito a que eches un ojo al artículo ¿Cómo te afecta el «veroño» o 5ª estación? Descubre sus biorritmos.