La 5ª Estación es un periodo en el que los días se vuelven notablemente más cortos comparados con los del verano, el calor ardiente se va apaciguando a temperaturas más templadas, y la actividad máxima del verano se empieza a aplacar. También en esta época hay más lluvias y tormentas que aportan humedad al ambiente.

Durante la 5ª Estación los campos se vuelven amarillos pajizos, las hojas de los árboles empiezan a cambiar su color y la energía se empieza a ir al centro, alejándose poco a poco del exterior. La actividad empieza a disminuir.

¡Y éste es tiempo de cosecha! Las plantas se han desarrollado totalmente, han generado sus frutos, y ahora esos frutos caen a la tierra para dar paso, más adelante, a nuevas semillas y nueva vida, cerrando así el círculo. La tierra se prepara de esta forma para finalizar un ciclo. 

Y, no lo olvides: esa misma tierra será la base, apoyo y sustento de un nuevo ciclo. 

Porque también es el tiempo de la “vuelta al cole” tras las vacaciones, y para esta nueva etapa necesitas todo aquello que te proporciona la Tierra: sustento, estabilidad y equilibrio. 

Esta época es la adecuada para que eches la vista atrás, veas los “frutos” que has obtenido en los meses anteriores, y los analices para “digerir” tanto lo bueno como lo malo. En otoño ya integrarás lo “bueno” y desecharás lo “malo”.

Para la Medicina Tradicional China cada estación está regida por un elemento, un órgano y una entraña. La 5ª Estación está regida por el Reino de la Tierra, su órgano es el Bazo y la entraña asociada el Estómago.

En los libros antiguos de Medicina China colocaban a la Tierra en el centro. El sentido de esta posición es que la tierra, en muchas culturas “la madre tierra”, es la que proporciona el sustento, el apoyo, el equilibrio y la estabilidad para que se desarrolle la vida, en cualquier estación, en cualquier momento del año y en cualquier momento de la existencia física. De ahí su tremenda importancia, siempre, todos los días del año, en el centro de todo.

Esta estación será muy importante a la hora de tonificar y fortalecer el Bazo/Estómago, sobre todo en personas que suelen tener debilitado el sistema digestivo.

Estas personas pueden empezar ya a principios de otoño con los primeros síntomas:

  • De debilidad digestiva con digestiones pesadas, distensión abdominal, reflujo, acidez, etc.
  • De debilidad física con debilidad en piernas y brazos, constitución débil, astenia física o mental, frío lumbar, etc. Atención en particular para los deportistas que se sienten cansados y débiles tras las competiciones de verano, o que tienen fragilidad muscular.
  • De debilidad pulmonar, como tos o asma.

Veamos ahora las funciones del Bazo y del Estómago.

El Bazo

 

1. El Bazo controla la transformación y transporte (digestión-absorción y distribución).

El Bazo digiere y transforma los alimentos y el agua, y asimila las sustancias nutritivas generadas. Luego las transporta a la parte alta donde se distribuirá a todo el organismo.

En realidad los alimentos se digieren en el Estómago y en el Intestino Delgado. Pero esta digestión, según la MTC, no puede efectuarse sin la actuación del Bazo.

Es por esto que la correcta función de transporte y transformación del Bazo es la condición más importante en la producción de energía, sangre y líquido orgánico. 

Por lo tanto, incide directamente en la alimentación de todos los órganos y tejidos del cuerpo, haciendo posible que todo funcione adecuadamente:

  • Que haya energía y calor en todo el cuerpo y que los músculos estén nutridos y funcionen correctamente.
  • Que la mente pueda pensar, recordar y razonar con claridad.
  • Que los órganos estén “sostenidos” es su sitio y no se caigan (prolapsos) ni haya hernias.
  • Que la sangre circule en las venas sin “desbordarse”, lo que puede ocasionar diferentes tipos de hemorragias, como metrorragia (con la menstruación), hematuria (sangre en la orina) o  hemorragias subcutáneas (la aparición de moratones con muy poca presión).

Y esta es la razón por la cual siempre soy tan “pesada” con la buena alimentación, porque es una de las piezas clave para tener salud.

 

Un apunte. ¿Te has fijado en esos hombres que tienen una barriga grande, dura y redonda, como de “embarazo”? Cuando el Bazo no puede digerir los alimentos adecuadamente, normalmente por una mala alimentación, genera lo que los chinos llaman humedad o Tan. Este término es muy difícil de explicar, pero te diré, a modo de ejemplo, que es esta grasa abdominal del “hombre embarazado”, y que el Tan se puede depositar también en venas y arterias (lo que llamamos colesterol), en los pulmones, o en otros puntos de cuerpo, siendo muy nocivo.

 

2. El Bazo es la morada del Yi (alma lógica).

La cualidad psíquica asociada al Bazo es el “alma lógica”, las ideas, el pensamiento lógico y racional. 

La Tierra, al estar en el centro del resto de elementos y emociones, es la que nos ayudará a sostenerlas a todas, a dar equilibrio y apoyo, tomando distancia emocional a través de la lógica y el raciocinio. De esta forma podremos madurar y digerir lo que hemos hecho y nos ha acontecido, obteniendo de este modo los aprendizajes que nos ayuden a crecer como personas.

La base material de la actividad mental es la energía y la sangre. Si éstas se debilitan, el pensamiento se debilita y habrá dificultades para el estudio y el raciocinio.

Y esta relación, como otras en la Medicina Tradicional China, se produce en un doble sentido: si por cualquier causa (trabajo intelectual excesivo, reflexión desmesurada u obsesiones) abusamos de la actividad mental, ésta debilitará la energía del Bazo. 

 

3. El sabor de la 5ª Estación es el dulce.

El Bazo tiene preferencia por los alimentos de sabor dulce natural como el de frutas, verduras y cereales. Alimentos que le tonifican serían calabaza, zanahoria, mijo, manzana, pera, etc.

Ojo, cuando hablamos de alimentos dulces se excluye totalmente los azúcares refinados. Éstos, junto con las harinas refinadas y lácteos, son los productos que más dañan la energía del Bazo, generando humedad y Tan y entorpeciendo enormemente su función de transformación y transporte.

Además, el Bazo prefiere alimentos que sean de carácter neutro (ni fríos ni calientes).

 

El Estómago

 

1. El Estómago recibe y digiere los alimentos.

La función principal del Estómago, al igual que en medicina occidental, es la recepción y digestión de los alimentos. Los alimentos son pues transformados en energía bajo la acción principal del Estómago (y la acción del Bazo, como hemos visto anteriormente).

 

2. El Estómago controla el descenso.

El Bazo controla el ascenso y el Estómago el descenso. El Bazo sube los nutrientes digeridos a la parte alta del cuerpo y el Estómago tiene la función de transportar los alimentos digeridos al Intestino  Delgado y llevar los residuos alimenticios al Intestino Grueso, donde serán evacuados fuera del cuerpo en forma de heces.

Si se perturba la función de descenso del Estómago, aparecerán eructos, regurgitaciones, náuseas, vómitos, reflujo y estreñimiento.

Por último, sólo decir que el Estómago y el Bazo están íntimamente relacionados e influenciados, interaccionando tanto a nivel fisiológico como patológico. Es decir, una malfunción  del Estómago puede influir sobre el Bazo y viceversa.

 

En el artículo 9 consejos para disfrutar plenamente de la 5ª estación podrás encontrar las claves para equilibrar todos estos aspectos de una forma práctica y sencilla.

También te invito a que eches un ojo al artículo ¿Cómo te afecta la 5ª estación? Descubre sus biorritmos.